Introducción

“Socialismo y federalismo, más que doctrinas convergentes, tienen que considerarse como doctrinas complementarias, comoquiera que si la primera es normativa para la vida individual de las nacionalidades dentro de los Estados complejos, la segunda nos muestra el camino formal para irlas hermanando dentro de Estados unidos de amplitud mayor cada día, hasta que se llegue a lograr el magno ideal de reunir a la humanidad entera en una gran y única familia”.

Rafael Campalans, fragmento del artículo “Socialisme i federalisme” publicado en “Justícia social”, 1 de diciembre de 1923

La cita de Rafael Campalans, el dirigente socialista que da nombre a la Fundación del PSC, demuestra que el ideal federal tiene entre nosotros importantes precedentes. Pero, desde luego, el federalismo no es patrimonio de los socialistas, ni siquiera de los progresistas: es un ideal democrático de convivencia a través del pacto que puede ser compartido desde diversas posiciones políticas.

El federalismo es una forma de organizar la democracia especialmente adecuada cuando se trata de fortalecer la convivencia en sociedades integradas por pueblos distintos que acuerdan construir instituciones comunes, que aúnan la fuerza de la unión y el respeto de la diversidad. Federalismo es autogobierno y cogobierno y, por ello, es la mejor manera de organizar el Estado en un mundo de interdependencias crecientes y soberanías compartidas.

El federalismo está especialmente indicado para vertebrar Estados que contienen distintas naciones y por eso resulta adecuado para España, formada por comunidades con conciencia de sí mismas, con historia, lengua, cultura y tradiciones que configuran una determinada manera de ser y una firme voluntad de autogobierno.

La Constitución de 1978 inicia el camino de reconocer a la vez la nación española y la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran, construyendo las instituciones de 17 Comunidades Autónomas que les han permitido un alto grado de autogobierno. Se puso así en marcha el proceso autonómico, pero no se previó ni su pleno desarrollo ni los problemas a los que se enfrentaría. Por ello, ante los actuales problemas del Estado de las Autonomías parece conveniente proceder a una reforma de la Constitución que introduzca técnicas federales para solucionarlos.

Así podremos también contribuir a superar los problemas del largo y tortuoso proceso estatutario catalán que culminaría con la Sentencia del Tribunal Constitucional que alteró una ley que había sido ya sometida al refrendo ciudadano.

Nosotros no nos resignamos a contemplar impasibles como se agranda una brecha entre los catalanes y el resto de los españoles, por la aparición de problemas que no se han resuelto bien, y para cerrar esa brecha proponemos una reforma federal que culmine la lógica evolución del Estado de las Autonomías, resolviendo los conflictos competenciales con reglas claras, la representación política de las Comunidades en los órganos del Estado, la justa asignación de recursos y el reconocimiento del carácter plurinacional, pluricultural y plurilingüístico de España.

La Fundació Rafael Campalans, a invitación de Pere Navarro, primer secretario del PSC, ha auspiciado la reflexión de políticos y expertos para formular los contenidos de una propuesta de reforma constitucional federal que se detallan en el documento de trabajo que presentamos y que ofrecemos como propuesta abierta para el debate a cuantos quieran participar en él.

El documento de trabajo que presentamos ha sido elaborado en el marco de un seminario reducido impulsado por la Fundació Rafael Campalans. En este documento de trabajo se recogen opiniones y aportaciones de: Xavier Arbós, Meritxell Batet, Carme Chacón, Jaume Collboni, Miquel Iceta, Eduard Roig, Joaquín Tornos y Francesc Vallès.

Document de treball “Per una reforma constitucional federal

Documento de trabajo “Por una reforma constitucional federal